Evita que una lesión deportiva te deje fuera de juego

febrero 17, 2022

Las lesiones deportivas son, en general, muy incapacitantes, ya que afectan al aparato locomotor, por lo que nos impiden actividades tan necesarias en la vida cotidiana como conducir o desplazarnos, escribir, estar sentados durante muchas horas.

En el caso de los deportistas profesionales con la gravedad añadida de que toda su vida profesional gira en torno a la actividad física. Una limitación provocada por una lesión tiene para ellos consecuencias significativas como pérdida de forma física, incumplimiento de los objetivos marcados, imposibilidad de asistir a competiciones o pérdida de títulos.

Dónde nacen las lesiones deportivas

En particulares aficionados al deporte, las lesiones más comunes se producen por caídas o choques en la práctica de un deporte. También por falta de calentamiento previo o por una técnica errónea; ya sea a la hora de pisar, rotar el cuerpo para lanzar o impactar en exceso en deportes de contacto. La falta de una adecuada forma física y la práctica ocasional del deporte en cuestión son también origen de muchas lesiones.

En el ámbito del deporte de competición, coinciden solo alguna de estas causas, como los accidentes, que se pueden producir en cualquier ámbito. Pero no es tan habitual que se den lesiones por falta de calentamiento; ya que el deportista profesional conoce la importancia de calentar antes y estirar después de la competición. De hecho, en muchas disciplinas, los atletas profesionales tienen menor riesgo de lesiones que aquellas personas que practican ese deporte en su tiempo libre.

Otras causas de lesión suelen ser el alto nivel de exigencia física que se le pide a músculos y articulaciones o a sistemas como el cardiovascular o el respiratorio. También el sobreentrenamiento, lesiones previas o fatiga física y mental.

Cómo protegerte de las lesiones

… Mantener una buena forma física de forma continuada.
… Informarse y llevar la equipación de protección recomendada para cada deporte: espinilleras, casco, protector bucal o guantes, por mencionar solo algunos elementos.
… Realizar calentamiento y estiramientos antes de practicar cualquier deporte, con el fin de proporcionar mayor flujo de sangre y oxígeno a los músculos y activarlos de cara al esfuerzo físico. Entrenamientos progresivos.
… Mantenerse hidratado para prevenir calambres, lubricar las articulaciones y suplir la pérdida de minerales por el sudor.
… Prevenir trabajando periódicamente las zonas del cuerpo más vulnerables a lesiones en cada deporte, como los tobillos en baloncesto, isquiotibiales en fútbol o músculos y tendones de los miembros superiores en tenis.
… Realizar el proceso de rehabilitación o recuperación prescrito por el médico hasta el final, con terapias manuales de fisioterapia o aparatología.
… Realizar un examen físico antes de que comience la temporada del deporte que se practique.
… Buen estado del terreno donde se va a practicar deporte. Prestar atención a las condiciones climatológicas.

Qué hacer ante una lesión

Lo primero es dejar de practicar el deporte en cuestión, desde el momento en que sintamos los síntomas de una lesión. Seguir forzando nuestro organismo solo llevará a lesiones mayores y a una recuperación más larga.
Si hay médicos, enfermeros o especialistas en fisioterapia en la instalación donde se esté practicando el deporte, se realizará una primera valoración in situ para determinar la gravedad de la lesión.
En caso de que haya evidencia de fractura o luxación, sangrado abundante o dolor agudo es recomendable acudir a un hospital o centro de atención sanitaria.
Si la lesión es leve, puede bastar con aplicar frío local, poner el miembro afectado en alto y guardar reposo. En todo caso, siempre será adecuado acudir al centro de salud para contar con la opinión de un profesional sanitario, que nos pueda prescribir analgésicos, antiinflamatorios o productos calmantes como sprays de efecto frío.
Los atletas consultarán siempre a su médico antes de utilizar medicamentos para tratar lesiones, ya que cualquier fármaco puede afectar al rendimiento deportivo.

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